El punto principal de discordia estaba en las especies fósiles F. majus (descrita por Sowerby en 1846) y D. sulcosum (nombrada por Philippi en 1887), ya que durante generaciones, diversos investigadores consideraron que ambos naturalistas se referían al mismo espécimen bajo diferentes clasificaciones.
Para zanjar la discusión, la geóloga y candidata a doctora en Ciencias del Sistema Tierra de la Universidad Austral de Chile (UACh), Javiera Roco, bajo la dirección del Dr. Sven Nielsen, revisó más de 11.000 fósiles sin clasificar en el Instituto de Ciencias de la Tierra de dicha casa de estudios.