Siete estudiantes vinculados a programas de doctorado de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) se adjudicaron la Beca de Doctorado Nacional 2026 de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), beneficio estatal que permite financiar estudios de postgrado y el desarrollo de investigaciones en diversas áreas del conocimiento.
Entre las y los estudiantes beneficiados se encuentra Javiera Calvo, del Doctorado en Ciencias mención Ecología y Evolución, quien destacó la importancia de este apoyo para continuar su formación académica.
“Sin la beca ANID no habría sido posible para mí acceder a estudios de posgrado en este momento de mi vida. El apoyo que entrega es fundamental para poder dedicarme de manera exclusiva al doctorado y a la investigación, algo que de otra forma sería muy difícil de sostener, sobre todo al no ser de Valdivia”, señaló la estudiante oriunda de Cañete.
Investigación sobre sequía y cambio climático
Otra de las estudiantes becadas es Tania Gipoulou, también estudiante del Doctorado en Ciencias mención Ecología y Evolución.
Su investigación, titulada “Vulnerabilidad a la sequía de los bosques mediterráneos de Chile en un gradiente latitudinal”, busca comprender cómo distintas especies de árboles enfrentan el estrés hídrico en los bosques del centro del país.
“El objetivo es evaluar las diferencias en las estrategias ecofisiológicas de uso de agua y vulnerabilidad a la sequía de especies arbóreas que coexisten en estos bosques, lo que permitirá proyectar posibles cambios en su estructura y composición bajo escenarios de cambio climático”, explicó.
Vida microbiana en sistemas volcánicos
Por su parte, en el Doctorado en Ciencias del Sistema Tierra, la estudiante Natalia Zumelzu desarrollará el proyecto “Caracterización del paisaje geomicrobiológico a lo largo del Margen Andino: conectando procesos litosféricos y la biósfera profunda”.
La investigación busca comprender cómo procesos geológicos como el movimiento de placas tectónicas y la actividad volcánica influyen en la vida microbiana presente en sistemas hidrotermales de la cordillera de los Andes.
“Estos microorganismos actúan como un biofiltro natural para gases de efecto invernadero que provienen del interior de la Tierra. A través de herramientas de geoquímica y microbiología buscamos mapear este paisaje desde el norte de Chile hasta la Península Antártica”, indicó.
Su tesis se desarrolla en el marco de un proyecto Fondecyt liderado por el académico UACh Dr. Gerhard Jessen.


Biodiversidad del pasado para entender el presente
Por su parte, la estudiante Javiera Roco iniciará su primer año en el Doctorado en Ciencias del Sistema Tierra enfocada en el estudio del registro fósil de moluscos marinos del Mioceno Inferior en Chile. Su investigación, patrocinada por el Dr. Sven Nielsen y vinculada al proyecto ANID/Fondecyt 1251475, tiene como objetivo analizar de manera cuantitativa la biodiversidad del pasado.
A través de la construcción de una base de datos, buscará evaluar la completitud del registro fósil, identificar posibles sesgos y comparar distintas localidades entre los 33°S y 45°S, considerando variables ambientales como el tipo de sedimento y la profundidad marina. Asimismo, proyecta reconstruir redes tróficas del Mioceno Temprano en el Pacífico suroriental.
Este trabajo permitirá aportar antecedentes clave sobre la historia biogeográfica y los procesos que han modelado la biodiversidad marina, ofreciendo además información relevante para comprender los actuales desafíos de conservación.


Investigación en cultivos estratégicos
En el ámbito de la biología molecular, la estudiante Daniela Levicoy, del Doctorado en Ciencias mención Biología Celular y Molecular, centrará su investigación en comprender los mecanismos de translocación de metabolitos secundarios en el lupino amarillo (Lupinus luteus), una leguminosa de alto contenido proteico relevante para la agricultura del sur de Chile.
Las leguminosas de grano son plantas que forman sus semillas en vainas, como la soja, las lentejas o los porotos, y, al igual que los cereales (como el trigo, la avena y la cebada), son cultivos fundamentales para la alimentación, destacando por su alto contenido de proteína vegetal. En este contexto, los metabolitos secundarios —compuestos químicos que permiten a las plantas defenderse, adaptarse y relacionarse con su entorno— cumplen un rol clave, ya que ayudan a enfrentar estrés ambiental y a interactuar con otros organismos.
Comprender cómo estos compuestos se movilizan dentro de la planta es fundamental, ya que no se concentran en un solo órgano, sino que se redistribuyen según sus necesidades. Este conocimiento puede aportar al desarrollo de cultivos más resistentes, con mejor desempeño en el campo y mayor valor nutricional.
La investigación se desarrolla con el patrocinio del Dr. Francisco Salinas y el copatrocinio del Dr. Haroldo Salvo-Garrido, en el Centro de Genómica Nutricional Agroacuícola (CGNA).


Nuevos investigadores
A ellos se suman Matías Manzano, del Doctorado en Biología Marina; y Alejandra Vidal, del Doctorado en Ciencias mención Biología Celular y Molecular, quienes también obtuvieron este beneficio estatal para continuar sus estudios doctorales.
La adjudicación de estas becas permite fortalecer la investigación científica en la región de Los Ríos y contribuir a la formación de nuevas generaciones de investigadores en áreas estratégicas como la ecología, la biología molecular, las ciencias del sistema Tierra y las ciencias marinas.
